martes, 5 de junio de 2007

Resaca

Duele la resaca del mayo francés
Se idiotiza la imaginación si es poder
Cofradía de piratas
Un adoquín del muro de Berlín
Vestido de corbata

La bruja sin cacería que va
De abogado del diablo al purgatorio de Marx
Siempre el mismo conjuro
Paja mental sobre el origen del mal
Y el Socialismo puro

Saturó demasiado telón de acero
Sólo un touch de alegría a esta suma cero
La cuestión es hallar la manera
De salirse de la borrachera
De esperar, esperar, esperar.

La vieja habana sabe mucho más
Por vieja que por diabla sobre cómo montar
La parodia del pecado
Revolución en pedo en el malecón
De oferta en el mercado

Desde Colón a la foto con Bush
Siempre el mismo calvario, siempre la misma cruz
Y tragarse, tantos sapos
El jing sin jang de la canción sin final
Sin Dorian ni retrato

Saturó demasiado telón de acero
Sólo un touch de alegría a esta suma cero
La cuestión es hallar la manera
De salirse de la borrachera
De esperar, esperar, esperar.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Libertad de prensa

La Libertad de Prensa

El tema esta en boga, no sólo por lo probadamente influyentes que son los medios masivos en la construcción de la opinión publica en esta época del mundo globalizado, sino que la misma fuerza mediática moderna ha encontrado la excusa precisa para fortalecerse aun más en la defensa de los grandes intereses económicos que los financian y que sustentan el mantenimiento de este modelo económico que somete el funcionamiento de casi todas las instituciones modernas, públicas y privadas, al designio de grupos de poder económico, mas en Latinoamérica.
La excusa precisa se generó mediante este error político penoso, lamentable y estratégicamente grave (en especial para la nueva izquierda que se pretende consolidar) del presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías.
Pero pongamos algunas cosas en su lugar antes de analizar la gravedad, el alcance y la consecuencia del hecho en particular, sin héroes ni cobardes, ni victimas ni victimarios.

El fenómeno Chávez

Hugo Chávez, en el proyecto que sustenta en su “Revolución Bolivariana”, volvió a poner en la agenda del estado a “los olvidados de América Latina”, esos a los que se había referido el Che en su discurso y el cual siempre fue tomado por sus detractores como “delirio típico” de la inmadurez propia de la izquierda y su utopía. La utopía, la mejor excusa para evitar el asumir problema supuestamente irresoluble de la pobreza en Latinoamérica, Latinoamérica sin pobres… una utopía.
Hoy, 40 años después, los olvidados explotan y se vuelcan de lleno a propuestas políticas que los tomen en cuenta, es lógico, no se requiere tanto análisis sociológico y político para entender que el modelo político que representa el “fenómeno Chávez” tiene su origen en el fracaso de las “brillantes” ideas planteadas por Langley y Washington respectivamente desde los 60 para “solucionar los problemas” de América Latina que solo profundizaron las grietas que someten a este continente desde hace 500 años.
Chávez refrescó la memoria sobre la razón primera del contrato social, idea fundacional de la democracia moderna, por la cual es estado sería el único custodio de eso que en 1779 se llamaría derechos humanos y que la moderna ciencia jurídica llamaría “derechos fundamentales” en contraprestación a la cesión parcial de libertad que hace la sociedad para perfeccionar el pacto.
La protección por el Estado de los derechos fundamentales va más allá de las ideologías, por eso llevan ese nombre, por ser el fundamento, la razón de ser, el mito fundacional del Estado si enfatizamos la perspectiva. Sin embargo muchos gobiernos “modernos” de América Latina se refugian en su ideología política para justificar la desafección por parte del estado de las responsabilidades de su mandato y el abandono de políticas sociales en estricto cumplimiento de modelos políticos y económicos foráneos que nunca funcionaron en el mundo y que ni siquiera se aplicaron (a sabiendas quizás) en los países que los diseñaron y defendieron y que para colmo de males, se presentan como opción razonable, frente a las “locuras” que se les ocurren a gente como Chávez, Evo Morales, Correa y demás representantes del nuevo “eje del mal” que pueden llevar a la miseria y al fracaso a América Latina… fracaso?... miseria? es que no es de eso justamente de lo que debemos salir a causa de la genialidad de los “Chicago Boys” y del Consenso de Washington…. Ah no, pero si el problema son los pobrecitos subdesarrollados y corruptos lideres políticos latinoamericanos que tergiversaron estas ideas y sacaron provecho para sí, no haciendo las tareas como realmente debía hacerse… dirían Montaner, Oppenheimer, Vargas Llosa y demás opiniones (periodísticas) políticamente válidas y mediáticamente mas difundidas que otras… coincidencia?.
Después de esta quizás trillada defensa del modelo económico y social de izquierdas que espero se haya entendido por sobre las particularidades puntuales del gobierno de Venezuela, hablemos de la libertad de prensa.

Ser ecuánime

Que Chávez acuse a un medio de prensa de conspiración es considerado como una locura más por parte de un desquiciado con ansias totalitarias, situación altamente preocupante para la libertad e independencia de la opinión pública. Sin embargo, que todo un pelotón de medios “independientes” hayan transmitido en vivo y en directo un golpe de estado contra un gobierno democráticamente establecido como un partido de fútbol, y a sabiendas, haber difundido mentiras para forzar la caída del gobierno de Chávez en 2002, es un mal menor y solo un desliz en el marco libérrimo en el cual se manejan los medios de las sociedades realmente democráticas, que realmente progresan y donde la gente realmente en decide, vota, protesta, grita, y ejerce sus derechos fundamentales…aunque jamás consigan nada, lo importante es…la libertad de expresión.
Estos países “sin locos” como Chávez, serían por ejemplo, Paraguay. En donde el periodista Enrique Galeano sigue desaparecido, en donde el periodista Santiago Leguizamón muere acribillado en la calle y se sigue sin saber sabiendo, parafraseando al Chavo del 8, quien ordenó su muerte. Un país en donde el poder político ordena, (sin caducidad de licencia ni mucho menos) el cierre de radios en el interior del país y compra la opinión de los medios de todos los tipos mediante la publicidad estatal con dinero público proveniente de las hidroeléctricas.
El presidente de Honduras (de derechas) decretó de carácter obligatorio la transmisión de un ciclo de cadenas de transmisión radial y televisiva de los logros del gobierno, como en las mejores épocas de Stroessner o Pinochet.
Los Estados Unidos de América mantuvieron presa a una periodista que se negó a revelar la fuente de su información en contra de la guerra de Bush y el mundo libre contra el terrorismo, entro otros ejemplos que se pueden observar en el siguiente link http://www.cpj.org/CPJespanol/Ataques_00/estadosSP.html
No interesa que los medios defiendan intereses particulares, económicos y políticos, tergiversando verdades y mentiras para seguir manteniendo una lógica mercantilista que les permita seguir subsistiendo, no, lo importante, lo grave, lo preocupante es Chávez. Pero no es solo Paraguay, el informe del SIP refleja que el problema es a nivel de Latinoamérica, pero no, el mundo lo que debe saber es que lo que “realmente importa” es Chávez, que solo en Venezuela no existe libertad de prensa, y Cuba, claro, un clásico.. Pero eso no es todo… tengan cuidado que peligran Bolivia, Ecuador, Argentina, Nicaragua y todos aquellos que no salgan en la foto.

El cierre de RCTV y hasta aquí llegamos

El mayor problema de la crítica a la medida de la no renovación de la licencia de RCTV no es la cuestión jurídica o ética, sino la distorsión de una visión miope que debería ser mas amplia con respecto al derecho fundamental a la libertad (no solo la de prensa) como pilar sobre el cual se sustente el pluralismo, condición sine quanon de la democracia moderna.
El atentado a la libertad de prensa cometido por Chávez es real, por que argumentos de índole jurídico referentes a la caducidad de la licencia y la soberanía del estado sobre el espacio electromagnético, que si bien son ciertos, son también insuficientes, nada tienen que hacer frente al argumento ético de una decisión claramente marcada por la intención hegemónica de un líder que no entendió su papel trascendental en la construcción de una nueva Latinoamérica. No entendió que el soberano mandato popular que recibió del pueblo no era para él, sino para sus ideas, las iniciales, las que prometió para todos los venezolanos, no solo para los “olvidados de América Latina”. No entendió que el liderazgo se consolida así como consiguió la presidencia, con ideas nuevas, con política real, con empatía con la gente, enfrentándose a los poderes de facto, no convirtiéndose en él. Comandante, si lo pudiste hacer sin poder político ni dinero, por que no lo podías seguir haciendo con poder y con dinero.
Es lamentable perder a Hugo Chávez. Es lamentable no contar más con él y su fuerza y su retórica y su valentía. Es lamentable que cuando en Latinoamérica se hable de izquierda, la palabra se tergiverse cuando nombren a Chávez.
Es lamentable que en Venezuela se haya atentado contra la libertad de prensa, pero es mas lamentable que no nos demos cuenta que en nuestros países se la asesina todos los días, en cada periodista desaparecido, en cada opinión dirigida, en cada radio acallada, en cada silencio cómplice, en programas para embrutecer, en artículos intelectual y técnicamente pobres, en criticas subjetivas, en campañas difamadores.
Hoy, lunes 29 de mayo de 2007, Latinoamérica amanece con un medio de prensa clausurado por un Gobierno democráticamente establecido, que se declara de izquierda pero que no la practica, que intenta comprar apoyo político internacional y que lastimosamente lo consigue, pero es el momento de decir que no es lo que queremos quienes apostamos por modelos socialistas y que defendemos que para serlo debemos ser inclusivos, pluralistas y mucho mas democráticos que los que se jactan de serlo.
Dejemos de ser ciegamente consecuentes y seamos consecuentes de verdad. Muchos nos entusiasmamos cuando Chávez ganaba las elecciones y planteaba una nueva forma de ver la realidad y aplicar el poder político. Pensamos que desde un país con el poder económico que tiene Venezuela, la historia de siempre se podía torcer…pero esto no es izquierda, esto no es lo que queríamos. Dejemos el debate infantil sobre quien es más marxista que Marx y construyamos el socialismo del siglo XXI de una vez y sin emborracharnos de poder, sin demagogia, sin cuentos chinos o bolivarianos.
La historia es sabia, y así como sabemos donde termina el capitalismo salvaje, también sabemos de la borrachera del totalitarismo de izquierda y de como duele la resaca.

jueves, 17 de mayo de 2007

El pais de las maravillas

Alicia vive en el país de las maravillas
Cumple con creces su rol de buena costilla
Alicia esconde soledad detras de sonrisas
Maquilla golpes de amor, bruscas caricias

Alicia duerme con un ojo abierto
Alicia llora el mar de su silencio
En la cárcel que Dios le ha dado en sacramento
Vuela Alicia hacia al otro lado de este cuento

Alicia busca en su dolor algun argumento
y tras sus lentes de sol deja pasar el tiempo
Alicia mira atardecer, calla, suspira
Se viene una noche mas, de luna de espinas

Alicia duerme con un ojo abierto
Alicia llora el mar de su silencio
En la cárcel que Dios le ha dado en sacramento
Vuela Alicia hacia al otro lado de este cuento

jueves, 10 de mayo de 2007

Todavía

Hay unos libros viejos dentro del armario
Que el polvo de los años trata de esconder
Todos los días en cualquier lugar del mundo
Un niño se hace grande al descubrir al che

Se toma con el viejo por el pelo largo
Y esos amigos raros no caen nada bien
Le empieza a acompañar el humo del cigarro
La noche, la ansiedad y la boina del che

Un nuevo milenio
Y es tu vida y es tu sueño
El mismo norte por buscar
Comandante!
Sangra el continente
Todavía y contundente
Es tu mirada la señal
Comandante!

El muro se cayó, la historia se termina
Murmura un mundo ciego de tanto ceder
Todos los días en cualquier lugar del mundo
Un nuevo muro se levanta contra el Che

La dura calle, las presiones, la rutina
Han fabricado maquinas de no creer
Todos los días en cualquier lugar del mundo
Un viejo se hace joven cuando mira al che

Un nuevo milenio
Y es tu vida y es tu sueño
El mismo norte por buscar
Comandante!
Sangra el continente
Todavía y contundente
Es tu mirada la señal
Comandante!

Somos eternos retornantes, repetidos
Un viaje sin destino a rumbo al mismo ayer
Todos los días en cualquier lugar del mundo
Todo vuelve a tener sentido con el Che

domingo, 29 de abril de 2007

En desarme

Aprender a amar
Sin buscarle demasiadas vueltas
Aprender a amar
y si cabe, amar mas de la cuenta

Aprender a amar
Tergiversando las estrategias
Ciego y sin razon
Mofarse de tanta moraleja

Desaprender el camino
Reincidir
Delito sobre delito
Construir
Este castillo de naipes
Colosal
Cuartel de Invierno en desarme
Para volverse a enamorar

Aprender a amar
Aun quebrado volver a tirarse
Aprender a amar
Apostar de nuevo a complicarse

Aprender a amar
Volver a confiar en el instinto
Lanzarse sin red
Al trapecio de un cuerpo distinto

Desaprender el camino
Reincidir
Delito sobre delito
Construir
Este castillo de naipes
Colosal
Cuartel de Invierno en desarme
Para volverse a enamorar

viernes, 20 de abril de 2007

Opinión Pública

La universidad me abría las puertas en 1997 en medio de esa gran confusión que significó para todos alguna vez tomar la decisión de seguir alguna que otra carrera. Los debates iban desde el más profundo análisis de razones intrínsecas relativas a la vocación real, como la más trivial y pragmática de todas las razones (que generalmente iba asociada a la recomendación paternal/maternal aquella de no morirse de hambre) de encontrar un buen futuro económico.
Empecé siguiendo Economía, por esas cosas de la vida que uno nunca termina de entender… luego terminé estudiando Derecho con lo cual no me fue tan mal, teniendo en cuenta que mis ocupaciones artísticas, siempre anexas y persistentes, me impedían seguir mi carrera anhelada que era la Arquitectura.
En fin, en medio de esta sucesión de indecisiones, en ocasiones pensé en dedicar mis esfuerzos a tomar la senda del periodismo. Me gustaba esa idea de perpetrar delitos contra el status quo y ser piedrita en el zapato de algunos que la necesitan constantemente.
Pero entendí que no era sólo eso, que requería mucho más que el simple incidente y la irreverencia, que era algo delicado y a la vez contundente. Era generar sociedad. Está en las letras del periodista la trascendental tarea de despertar al monstruo, de interpretar la realidad desde el objetivismo mas perspicaz, de construir pensamiento para inclinar la balanza del lado de la verdad y sólo del lado de la verdad, retirarse de la contienda y mirar la batalla como el pintor épico, como un Cándido López retratando la guerra sin argumentar razones mas que la única verdadera, la que sólo los muertos tenían ojos para contemplar la barbarie.
No me sentí capaz de hacerlo y por respeto, seguí con mi marcada subjetividad para enfrentarme al mundo y sus vericuetos, desde el campo de batalla y desde el frente a donde me empuje la vida, y creo que tome la decisión correcta.
Sin embargo, tanta es mi decepción cuando veo que mi teoría, en la práctica, no tiene tantos adherentes. Por que había sido que no hacia falta ser periodista para ser periodista, o a veces solo hay que parecer periodista para serlo, o serlo de papeles, o lo que es más, tener dinero para comprar un medio, o muchos, y así convertirse en periodista, o haber sido periodista y después de tener dinero, convertirse en “empresario de los medios de comunicación” y volver a ser periodista, en fin, tantas variantes confunden tanto que me pierdo entre editoriales que asustan de tanta mediocre, parcial, soez, pobre, triste e irresponsable prosa y prefiero leer las divertidas secciones de deportes o espectáculos donde todavía viven algunos viejos zorros del periodismo que hacen pasar por alto algunos errores ortográficos, gramaticales o de sintaxis del resto de las secciones y las “noticias”.
La editorial, el corazón de la prensa escrita, refleja el perfil intelectual y más profundamente periodístico de un medio de comunicación, es en donde convergen la pasión del espíritu y la serenidad profesional, la solvencia de la verdad y el arte de saber decirla, la impronta, la chispa que enciende el debate, el dedo en la llaga, pero en todas las llagas… o en ninguna. Lo primero que leerá un marciano que llegue a la tierra, será la editorial de los diarios… por Paraguay, seguramente no encontrara argumentos para iniciar contactos de tercer tipo.
No existe opinión, solo cesión ante presiones sectoriales, medias verdades, ofensas a la inteligencia, bajeza del lenguaje. No pasa por tendencias ideológicas, lo cual es normal y hasta diría correcto en una sociedad abierta a la propuesta. Sabemos que El New York Times, El País de España o en el caso más representativo, Le Mond Diplomatic responden a ideas de izquierda o El mundo de España o La Nación de Argentina responden a la derecha, lo que pasa es que la solvencia intelectual y el profesionalismo que se lee a cada frase nunca se aparta de la verdad, la verdad es ineluctable, la verdad es apolítica, es amoral, no tiene ideología. Es gracioso, por decir el calificativo menos deprimente, leer las arengas políticas solapadas, la resentida defensa propia, el argumento ideológico adolescente y la ligereza intelectual con que las editoriales paraguayas (y los editores) convierten en certeza absoluta premisas incoherentes, arrebatadas, histéricas y de dudosa veracidad. En todas partes se cuecen habas, solo que en Paraguay se olvidaron de recetas, ingredientes y cocinero.
El cuarto poder deja de serlo cuando no genera opinión publica sino opinión publicada, cuando pierde fuerza por sectorizarse, por dejar de hablar de la verdad sino que de verdades, en fin, cuando uno deja de leer y de escuchar por que simplemente ofende a la inteligencia tanta pretensión de creer que uno no es inteligente.
Termino por el principio. La vocación de periodista existe tan fuertemente que cada vez vamos avanzando hacia una realidad más real y sin máscaras, que es lo que debe ser cuando la verdad es pública y publicada, cuando las verdades se rinden ante la verdad y la palabra sobrevive a la barbarie. Me dirán quizás que el intento de determinar la verdad es poco pluralista y con sesgos autoritarios y vanidosos, sin embargo la opinión sobre la realidad se convierte en opinión pública solo cuando refleja la verdad, la verdad primera es precisamente esa; que la gente no es tonta. La mentira no sobrevive a la sociedad, muere tarde o temprano junto con el mentiroso.
Los pasos son claros pero el camino confuso todavía. Sin opinión pública no se construye sociedad. La opinión pública es propiedad de la humanidad y es libre e inalienable, es la opinión de todos hecha una sola brisa de verdad irrebatible que se respira en el aire de una sociedad que se conoce profundamente y que a pesar de todos quienes traten de tergiversarla, no podrán nunca contra su demoledora fuerza de sostener la libertar por sobre cualquier otra libertad sofisticada o de nueva generación.

martes, 10 de abril de 2007

CARTA DE UN NIÑO

Querido Amigo:

Cuando era pequeño, un tanto mas que ahora, recuerdo que cada noche de 2 de febrero rezaba para que no me venza el terror que me provocaba aquel adagio popular de la época, aquel cotidiano “chake golpe” que retumbaba en el ambiente desde la noche de la candelaria.
Pero también recuerdo que mi despertar político se manifestó de golpe un día cuando una cantidad impresionante de gente salió a la calle y andaba sonriente detrás de un muchacho que recibía una imagen de la Virgencita de Caacupé en un acto o algo así que no entendía muy bien que era pero que sabía, por la cara de la gente, que se trataba de algo muy bueno.
Aquel 1 de noviembre de 1991 me contó mi mamá, que también estaba muy contenta, que ese muchacho junto con otros de sus compañeros también muy valientes, se había enfrentado muchísimas veces a unos tipos malos cuando estaba en la facultad de medicina, que también era un hospital a donde iba gente muy muy pobre, que era mucha según mi mamá y no tanta según algunas de las vecinas del barrio.
Me contó que los tipos malos eran mandados por ese señor al cual había visto en la tele y que se había ido en ese avión justo a la mañana siguiente de aquella noche de las bombas a la cual yo, como mis amigos, le teníamos un terror increíble.
Me contó también mi mamá, que aquella vez, la gente estaba feliz por que tenía esperanza, y yo como buen romántico que ya era, no se por qué pero me enamoré perdidamente de esa palabra, a primera vista.
El tiempo fue pasando y me volví a encontrar con este muchacho y me invitó a que lo acompañe a diseñar un país diferente, yo lo seguí, por que además de que también yo quería un país diferente, lo recordaba en aquella imagen que desde mi infancia me acompañaba como aquel hermoso recuerdo de cuando ví, como nunca, a tanta gente feliz.
No me hice amigo cercano de él, pero lo seguí en su caminar político y cuando tuve la oportunidad de jugarme políticamente, lo hice por el proyecto que él lideraba y me afilie por primera vez a un partido político, el Partido País Solidario, que además de representar aquella admiración que le tenía desde mi infancia a este muchacho, esta era un partido socialista, y lo poco que mi educación no formal me había enseñado, hacía que mi decisión por la izquierda política sea casi una obligación, al igual que la de muchísimos de los que cuando eran chicos también habían visto aquellas caras felices.
Un día, se me atragantó el recuerdo en la garganta. Aquel muchacho al parecer olvidó aquellas caras felices y decidió que era tiempo de perdonar. Perdonar la culpa por la muerte de los niños que en sus manos lloraron en aquel hospital pobre. Niños que murieron por que el señor ese que se fue en aquel avión les quitó las gasas, las jeringas, los sueros y las esperanzas para llevárselas consigo y no devolverlas hasta morirse él mismo con ellas, en este caso, sin llantos ni penurias.
Decidió perdonar las golpizas que recibieron él y sus valientes amigos por que no sigan llevándose la vida de sus hermanos. Perdonó las ofensas, las torturas y la desesperanza y gritó a los cuatro vientos, con silencios estremecedores, que perdonaba todo y a todos.
No se llevaron la antorcha Carlos, te la sacaron y eso es lo mas triste. Éramos tantos y son tan pocos los que ahora te siguen y es mas triste cuando pienso el por qué te siguen. Son pocos por que antes no solo te seguíamos a vos sino que seguíamos a la esperanza que construiste con tus palabras, con tu lucha, con tu valentía.
Que la política es difícil es cierto, pero lo ha sido siempre y sin embargo son demasiados los que siguieron luchando desde ella y con ella a pesar de todo, a pesar de los Calés, de los Nicanores, de los de siempre. Siguieron y no dejaron de creer en mi novia eterna la esperanza. Siguieron firmes y bravos, quizás siempre pequeñitos y remolones, como los perritos mas fieles, mas leales, esos a los que más queremos y recordamos.
No se llevaron la antorcha Carlos, te la sacaron por que la dejaste de usar, y no vale la pena que se desperdicie así tanto calor y tanta luz, por que el camino es frío, largo y oscuro, pero sin antorcha simplemente no hay camino.
La antorcha no representa tu voluntad, por que por más que sea la misma que la nuestra, no es nuestra voluntad que sea sólo tu voluntad.
En realidad y pensándolo bien, no te sacamos la antorcha, por que la antorcha siempre fue nuestra, solo te la confiamos por que eras quien mejor la podía llevar.
Lo mas triste no es que ya no la tengas, lo mas triste es que te quedaste sin el derecho de tenerla y espero de todo corazón compañero, por aquellas caras felices y por mi novia la esperanza, que no sea por mucho tiempo.

Tu amigo Hugo Ferreira